Restaurar tu relación con la comida va mucho más allá de aprender qué comer. Es sanar un vínculo profundo que influye en cada área de tu vida: tu cuerpo, tus emociones, tu historia, tus relaciones, tu identidad y tu caminar con Dios. Porque, al final, la forma en que te relacionas con la comida revela cómo te relacionas contigo misma, con los demás y con tu Creador.
Este retiro es una invitación a sentarte a la mesa al estilo de Jesús: con honestidad, con presencia y con gracia. Un espacio para detenerte, conversar y reflexionar: ¿Cómo quiere Dios que te relaciones con la comida?
Ven a aprender, a escuchar tu cuerpo, a reencontrarte con tu propósito y a descubrir una manera más libre y amorosa de nutrirte.
Este retiro no lo resolverá todo, pero puede ser el comienzo que necesitas—el primer paso hacia la libertad que has estado buscando. Porque toda restauración profunda comienza con una decisión de sentarse a la mesa.